
Empresa conocida como Socotours, pero le han cambiado de razón social presuntamente para evitar el gran numero de denuncias por mal servicio. Ahora aparece con el nombre de Cocotours o Coco Beach. Se denuncia que se la pasa dando dádivas a funcionarios de Corpoturismo y de la Armada Nacional para evitar los controles. Sus funcionarios interfieren en la venta de tiquetes de otros operadores turísticos, se pelean delante los turistas y les permiten despachos a las islas hasta a las 10:00 a.m.
Cartagena-Colombia-Noticias625.co 14-10-2026. En una carta fechada el día 16 de septiembre de 2026, dirigida a la gerencia de la Corporación de Turismo Cartagena de Indias, los operadores turísticos que laboran en las taquillas 2,3,4,5,7,9 y 10, del Muelle de la Bodeguita, solicitaron la intervención ante las reiteradas interferencias durante la jornada laboral que realizan los funcionarios vinculados a la empresa de Socorro Caraballo Villero, mujer conocida en el ámbito del transporte marítimo y de lanchas hacia las Islas del Rosario y Barú.
Se denuncia, que constantemente a funcionarios de la Corporación, a los uniformados de la Policía y de la Armada, a los vigilantes de las empresas privadas, entre otros reciben permanentes regalos de la señora Socorro Caraballo, para que no les hagan controles.

Además, que viola la normativa distrital que expresa que cada operador turístico que realiza sus actividades en el Muelle de la Bodeguita, debe contar con un administrador y tres empleados y la empresa Socotours, o Cocotours, o Coco Beach tiene 10 empleados, que llegan a las otras taquillas a dañarles la venta de tiquetes para las islas a ofrecer los servicios más baratos, cuando existen unas tarifas establecidas.
En la misiva enviada a la Corporación de Turismo Cartagena de Indias, los operadores denunciantes aseguran que la presente situación afecta su actividad comercial e imagen frente a los usuarios; ya que mientras están atendiendo a un turista otra persona interviene para desestimular la venta o descreditar a sus negocios, cuando todos ellos, pagan arriendos elevados por las taquillas que ocupan. “Consideramos que tenemos derecho a ofrecer nuestros servicios con libertad, respeto y sin interferencias de terceras personas”, aseguran.

Por ello exigen:
Pero, muy a pesar que hace un mes se presentó esta queja, no se ha recibido ninguna respuesta, mostrando la complicidad de los funcionarios de la Corporación de Turismo con esta competencia desleal.