

Se denuncia que este problema es causado por el taponamiento de los canales naturales o escorrentías que antiguamente conducían las aguas lluvias hacia las playas del sector de Cielo Mar. Estas vías naturales fueron obstruidas o desviadas por los administradores del aeropuerto.
Cartagena-Colombia-Noticias625.co 05-11-2025. Por: Fernando Alberto Díaz-Granados García. Ciudadano doliente del Barrio Crespo. El video que hoy circula por las redes sociales muestra una escena tan repetida como dolorosa: la Calle 70 con Carrera 4ª del Barrio Crespo convertida en un verdadero lago cada vez que llueve. Esta esquina, una de las principales salidas del Aeropuerto Internacional Rafael Núñez, se ha transformado en la primera impresión que reciben propios y turistas al llegar a Cartagena: una vía inundada que refleja el abandono y la falta de soluciones reales para una comunidad que lleva años pidiendo auxilio.
El barrio Crespo, es mucho más que una zona de paso hacia el aeropuerto, Es un barrio residencial tradicional, lleno de historia, familias trabajadoras y ciudadanos que aman su entorno. Sin embargo, desde hace años los habitantes vienen padeciendo incomodidades, cambios viales improvisados, destrucción de aceras y vías, así como la pérdida de tranquilidad que antes caracterizaba a este sector.

La causa de esta situación es clara: el taponamiento de los canales naturales o escorrentías que antiguamente conducían las aguas lluvias hacia las playas del sector de Cielo Mar. Estas vías naturales fueron obstruidas o desviadas por los administradores del aeropuerto, alterando el curso del drenaje pluvial. El resultado es la anegación constante de las calles, especialmente en los puntos más bajos, donde el agua queda atrapada sin salida.
A pesar de los reclamos continuos, ni la Junta de Acción Comunal de Crespo (JAC), ni ASOCRESPO, ni las autoridades distritales o ambientales han logrado que se adopten soluciones efectivas. Las reuniones, las promesas y los diagnósticos se repiten, pero el agua sigue entrando a las casas, dañando los vehículos y afectando la vida diaria de los vecinos.

El deber ser, en este momento, no es seguir hablando de una ampliación del aeropuerto, sino reconocer que su ubicación dentro del barrio se ha vuelto insostenible. Lo que debe hacerse, con urgencia, es reubicar el aeropuerto fuera del perímetro residencial, o al menos reforzar y adecuar las áreas actuales para garantizar el drenaje, la movilidad y la seguridad de la comunidad. No se justifica seguir expropiando terrenos, deteriorando vías ni afectando la convivencia de quienes viven aquí desde hace décadas.
Crespo no puede seguir siendo el barrio que “recibe el golpe” de las malas decisiones. Las calles 70, la Avenida Santander y la Avenida de las Américas muestran el desgaste de años de abandono, mientras el concesionario del aeropuerto continúa operando sin asumir responsabilidad social real con el entorno.
Cartagena debe mirar a Crespo con el respeto que merece. No puede ser que la primera imagen de la ciudad para los turistas sea un barrio inundado y descuidado. Crespo merece una respuesta integral, digna y definitiva.