Capturado en El Pozón feminicida de Bayunca
agosto 12, 2026

Egresados de Unicartagena descubren once nuevas especies de artrópodos neotropicales

El hallazgo fue publicado en la reconocida revista científica internacional Zootaxa en 2026, una de las más reconocidas en taxonomía a nivel mundial. Las especies fueron encontradas en municipios, veredas y comunidades de Cesar, Córdoba, Bolívar, Atlántico, Magdalena, La Guajira, Sucre, San Andrés, Providencia y Santa Catalina. Algunas especies fueron nombradas en honor a comunidades locales y figuras representativas de las regiones, como La Mojana, Kid Pambelé, Poncho Zuleta o la Serranía del Perijá.

Cartagena-Colombia-Noticias625.co 12-08-2026. Un grupo de egresados del programa de Biología de la Universidad de Cartagena logró un hito científico al descubrir y describir 11 nuevas especies del género Venezillo, un tipo de isópodos terrestres conocidos comúnmente como “cochinillas de humedad” o “bichos bolita”. El hallazgo fue publicado en la reconocida revista científica internacional Zootaxa en 2026, una de las más reconocidas en taxonomía a nivel mundial.

El estudio, de la autoría de Yesenia Carpio, Carlos López y Ricardo Borja, se titula “Descubriendo la diversidad del Caribe: 11 nuevas especies de Venezillo Verhoeff, 1928 (Isopoda: Armadillidae) de Colombia y redescripción de la especie tipo”, y documenta especies encontradas en relictos de bosque seco tropical del Caribe colombiano, uno de los ecosistemas más amenazados del planeta.

Las nuevas especies fueron encontradas bajo hojas secas, troncos en descomposición y pequeños fragmentos de bosque. Los investigadores afirman que pese al riesgo en que se encuentran los bosques secos tropicales, las cochinillas de humedad son fundamentales para el equilibrio de los ecosistemas.

El trabajo no solo amplía el conocimiento sobre la biodiversidad colombiana, sino que también aporta información para la ciencia global. Según el estudio, el género Venezillo es uno de los más diversos de isópodos terrestres en regiones tropicales, pero sigue siendo poco estudiado en Sudamérica, la investigación ayuda a cerrar ese vacío y evidencia que aún queda mucho por descubrir.

Un descubrimiento en un ecosistema en riesgo

Las especies fueron encontradas en remanentes de bosque seco tropical del Caribe colombiano, un ecosistema que hoy enfrenta una de las mayores presiones ambientales del país. La cobertura natural de este bosque está reducida a cerca del 7%, advierten los investigadores, lo que lo convierte en uno de los entornos más amenazados del territorio nacional. Paradójicamente, es en estos fragmentos donde aún se esconde una biodiversidad poco explorada.

Según el equipo investigador basta con levantar una roca o un tronco para que exista  la posibilidad de encontrarse con especies nuevas para la ciencia, particularmente en el bosque seco tropical han encontrado no solamente de la familia armadillidae, sino otras especies también. Esto evidencia cómo estos ecosistemas, aunque están siendo amenazados y fragmentados, son vulnerables y aún resguardan gran biodiversidad.

Aunque pasan desapercibidos, los Venezillos cumplen una función ecológica vital, descomponen la materia orgánica y la transforman en nutrientes, permitiendo que el suelo se regenere y que los ciclos naturales continúen. Ellos convierten la materia orgánica en nutrientes que vuelven a las plantas haciendo posibles procesos esenciales como la fertilidad del suelo y la salud de los ecosistemas.

Una década de investigación

El descubrimiento no es resultado de un hallazgo fortuito, sino de un proceso que comenzó hace casi una década. Desde 2016 los investigadores han desarrollado múltiples proyectos que incluyeron trabajo de campo en distintas regiones del Caribe colombiano, así como revisiones en colecciones científicas nacionales e internacionales como la del Instituto Alexander Von Humboldt y el Instituto de Ciencias Naturales. A partir de este material identificaron estas especies que consideran que son nuevas para la ciencia.

Esta labor permitió identificar, comparar, y finalmente describir las nuevas especies. El estudio también incluyó la redescripción de especies previamente conocidas, logrando así afinar los criterios científicos para diferenciar estos organismos.

Uno de los aspectos más destacados del proceso es que la investigación comenzó desde la formación universitaria de los autores, en su pregrado en Biología. El acompañamiento de docentes como Gabriel Navas Suarez, docente del Programa de Biología que promueve la investigación temprana y la participación en convocatorias, permitieron que los estudiantes evolucionaran hacia estudios de maestría en Unicartagena y doctorado en la Universidad Federal de San Carlos en Brasil, consolidando una trayectoria científica.

Nombrar la biodiversidad y el territorio

Más allá del hallazgo, el estudio también refleja una relación profunda con el territorio. Algunas especies fueron nombradas en honor a las zonas donde se encontraron, comunidades locales e incluso figuras representativas de la cultura y el deporte en la región, como La Mojana, Antonio Cervantes ‘Kid Pambelé’, Poncho Zuleta o la Serranía del Perijá; como forma de vincular la ciencia con la identidad regional.

Las nuevas especies fueron encontradas en diferentes municipios, veredas y comunidades de los departamentos de Cesar, Córdoba, Bolívar, Atlántico, Magdalena, La Guajira, Sucre, San Andrés, Providencia y Santa Catalina. En detalle, fueron nombradas así: Venezillo Sanandresensis, Venezillo Poncho, Venezillo Mojanaensis, Venezillo Pambele, Venezillo Jilguero, Venezillo Gloriaensis, Venezillo Yukpa, Venezillo Lobulatus, Venezillo Ika, Venezillo Kajashiwou  y Venezillo Pearsei.

El descubrimiento es el resultado de un proceso sostenido de formación e investigación que hoy también se refleja en la consolidación del Grupo de Investigación en Artrópodos Neotropicales, en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Cartagena. Este equipo, creado por los mismos egresados que lideraron el hallazgo, fue reconocido y clasificado en Categoría C por el Ministerio de Ciencia y Tecnología, evidenciando que el conocimiento local también tiene impacto global.

La experiencia de estos investigadores demuestra que vincular a los estudiantes tempranamente a proyectos científicos no solo enriquece su formación, sino que puede traducirse en aportes concretos al conocimiento. Fomentar esta cultura investigativa desde las aulas permite formar profesionales capaces de hacer ciencia y contribuir a la conservación de la biodiversidad, especialmente en un contexto tan diversos como el Caribe colombiano.