

Muy a pesar que esta problemática se originó con el despido ilegal de 15 trabajadores en el año 2015 y que, por fallo judicial en el año 2019, se autorizó su reintegro. La empresa acordó la liquidación de los mismos; a través de cuotas pactadas de $25 millones, este acuerdo se ha incumplido, solo dos de los 15 despedidos recibieron esas cuotas. Denuncian que los alcaldes municipales de Santa Rosa de Lima, Villanueva, San Estanislao y Soplaviento se hacen los ‘oídos sordos’.
Cartagena-Colombia-Noticias625.co 28-07-2025. Un encadenamiento se vive en las rejas de la entrada a la sede de la Empresa Regional de Acueducto de la Línea, en Santa Rosa de Lima, protagonizan ex trabajadores de la entidad que exigen el pago incumplido de las cuotas pactadas a través de un fallo judicial.
Se denuncia que la representante legal suplente Dargis Machacón, fue la encargada de la firma del acuerdo y no da respuestas a estos extrabajadores; todos adultos mayores, que están pasando necesidades y problemas de salud.
En el año 2015, 15 trabajadores fueron despedidos injustamente y en el año 2019, se conoció el fallo judicial que ordenó su reintegro. Pero en ese momento, la representante legal suplente Dargis Machacón, determinó no el reintegro, sino que se pactó una liquidación por cuatas de $25 millones, acuerdo que se firmó.
De los 15 extrabajadores que firmaron el acuerdo a sólo dos le han cumplido, por ello, el encadenamiento en la reja donde funciona el acueducto regional de la línea, afirma que de allí no se van hasta que la representante legal suplente, Dargis Machacón les dé una respuesta positiva a sus reclamos.
Entre los manifestantes, se encuentra, el señor Hermes Guerrero de 77 años, quien fue atendido por paramédicos de una ambulancia que llegó ante el deterioro de su estado de salud, y quien de acuerdo al pacto firmado debió recibir su primera cuota de 25 millones de pesos hace tres meses.

Los manifestantes hacen un llamado a los alcaldes de los municipios de Santa Rosa, Villanueva, San Estanislao y Soplaviento, apersonarse de esta situación, ya que conocen de la problemática y se hacen los ‘oídos sordos’.