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octubre 23, 2026

“Mujeres cartageneras en solidaridad. Mujer vota Mujer en 2027” Marta De Las Aguas

Marta De las aguas de León, es nuestra columnista invitada y nos hace una reflexión sobre el papel de la mujer en los escenarios de elección popular y se pregunta: ¿Si en Cartagena las mujeres somos mayorías, por qué en los cargos de elección popular somos minorías? “Cartagena tiene un año para llevar más mujeres a la política”. El medio de comunicación ‘La Silla Vacía’, destacó esta columna.

Cartagena-Colombia-Noticias625.co 23-10-2026. Por Marta De las aguas de León. En Cartagena, las mujeres son mayoría demográfica, pero siguen siendo minoría en los espacios de decisión política. Según las proyecciones demográficas del DANE, las mujeres representan el 52 % de la población de la ciudad, frente al 48 % de los hombres. Sin embargo, esa mayoría no se refleja en los cargos de elección popular. La composición de las corporaciones públicas muestra una brecha entre el peso de las mujeres en la población y su presencia efectiva en el poder político.

Los resultados de las elecciones territoriales de 2023, para el periodo 2024-2027, son una muestra de esa situación. De los 27 ediles elegidos en las Juntas Administradoras Locales, solo seis son mujeres, el 22,2 %. En el Concejo de Cartagena, cuatro de las 19 curules están ocupadas por mujeres, el 21,1 %. Y en la Asamblea de Bolívar, tres de los 14 diputados son mujeres, el 21,4 %. Es decir, en ninguno de estos espacios las mujeres alcanzan siquiera una cuarta parte de la representación.

La brecha también se ve al comparar las candidaturas con los resultados. Según la información reportada por la Registraduría para las elecciones de 2023, las mujeres representaron el 41,4 % de las personas inscritas para competir por estos cargos. La presencia de mujeres en las listas, entonces, no se tradujo en una representación equivalente después de las elecciones. Esto muestra que garantizar la participación en las candidaturas es apenas uno de los pasos necesarios para alcanzar una representación política efectiva.

A esta situación se suman barreras económicas y sociales. Cartagena Cómo Vamos ha llamado la atención sobre las dificultades que enfrentan las mujeres en materia de empleo y autonomía económica, condiciones que también pueden limitar sus posibilidades de participar en política. A esto se suma la violencia contra las mujeres que ejercen liderazgos políticos, una problemática documentada por organismos internacionales y que puede convertirse en otro obstáculo para su participación.

Por eso, aumentar la participación política de las mujeres en Cartagena requiere una estrategia que vaya más allá de cumplir con las cuotas de inscripción. De cara a las próximas elecciones territoriales de 2027, es necesario trabajar desde las comunidades y crear condiciones para que más mujeres puedan prepararse, participar, competir y llegar a los espacios de decisión.

Estas acciones deberían desarrollarse de manera articulada en varios frentes:

  • Romper el techo de cristal. Es necesario identificar y superar las barreras visibles e invisibles que todavía dificultan que las mujeres accedan a posiciones de liderazgo y a cargos de elección popular. No basta con que estén en las listas: deben tener condiciones reales para competir y llegar a los espacios donde se toman decisiones.
  • Promover una participación política activa. Cartagena necesita que un mayor número de mujeres se interese por los asuntos públicos y considere la posibilidad de participar en política. Para ello es necesario fortalecer los liderazgos que ya existen en los barrios, las organizaciones sociales, las comunidades y los distintos espacios de participación ciudadana.
  • Llevar la formación política a las comunidades. La capacitación debe ser una herramienta para que las mujeres conozcan cómo funciona el Estado, cuáles son las competencias de los cargos de elección popular, cómo se construyen las políticas públicas y cuáles son los mecanismos que tienen para incidir en las decisiones de sus territorios. Conocer estas herramientas puede facilitar su tránsito del liderazgo comunitario a la participación política.
  • Escuchar a las comunidades. La formación y la participación deben partir de los problemas concretos de los territorios. Escuchar a las comunidades permitirá que las mujeres que decidan incursionar en política conozcan de primera mano sus necesidades y puedan convertirlas en propuestas y agendas públicas. De esta manera, la política puede construirse desde las realidades de los barrios y no únicamente desde las estructuras partidistas.
  • Crear espacios de motivación y empoderamiento. Los procesos de formación deben estar acompañados de talleres y espacios de encuentro que fortalezcan la confianza y las capacidades de las mujeres para asumir roles de liderazgo. La solidaridad, el respeto, la dignidad, el compañerismo, la sororidad y el compromiso pueden ser elementos para construir redes de apoyo entre mujeres que participan en la vida pública.
  • Reducir las barreras de empleabilidad y fortalecer la autonomía económica. La participación política también está relacionada con las condiciones materiales en las que viven las mujeres. Por eso, promover oportunidades de empleo e ingresos debe ser parte de esta agenda. Una mujer con mayor autonomía económica cuenta con mejores condiciones para dedicar tiempo, recursos y capacidades al liderazgo comunitario y político.
  • Fortalecer las redes de mujeres. La participación no debería depender únicamente del esfuerzo individual de cada candidata. Es necesario construir redes que permitan compartir conocimientos, experiencias y herramientas, y que fortalezcan valores como la unión, la solidaridad, el respeto, la sororidad y el compromiso con las comunidades. El objetivo es que más mujeres puedan avanzar juntas en la vida pública.
  • Convertir la participación en representación efectiva. Todas estas acciones deberían tener un propósito concreto de cara a las elecciones territoriales de 2027: aumentar el número de mujeres que se preparan, se inscriben, participan y son elegidas para cargos de elección popular. La meta no debería ser únicamente cumplir una cuota, sino conseguir que la composición de las instituciones políticas se acerque mucho más a la composición de la sociedad cartagenera.

La participación de las mujeres no es un asunto que pueda resolverse únicamente en el momento de las elecciones. Se construye desde los barrios, las comunidades y los espacios donde las mujeres ya ejercen liderazgos. Fortalecer esos procesos puede ser el primer paso para que, en 2027, más mujeres cartageneras no solo estén en las listas, sino también en los espacios donde se toman las decisiones.

Sobre Marta De las aguas de León

Es Consultora política internacional y directora de la Corporación Mujeres Siglo XXI. Representante en Cartagena de la Asociación Peruana de Consultores en Comunicación Política (ASPECOP). Candidata a magister en comunicación digital Universidad los Libertadores. Reconocimiento Mujer Líder en Consultoría por la Asociación Peruana de Consultores Políticos 2025. Ganadora del Premio Categoría Especial Consultoras 2026 otorgado por la Asociación latinoamericana de Consultores Políticos Alacop.